Muchas dudas sobre Inspección General del municipio: “Mano dura para algunos y blanda para algunas fiestas y locales sin habilitación”

El 19 de diciembre el intendente de Resistencia, Gustavo Martínez, solicitaba a través de un comunicado de prensa “el cumplimiento estricto de las ordenanzas”, luego de mantener una reunión con las juezas de Faltas municipales, Alicia Gutierrez y Zulema Gialdroni.

Las conclusiones fueron contundentes, “Ambas juezas de Faltas coincidieron en que el citado encuentro fue positivo y en ese marco el mandatario capitalino sostuvo la imperiosa e impostergable necesidad del cumplimiento estricto de las ordenanzas vigentes”, según el comunicado del propio ejecutivo municipal.

Nota relacionada:
http://infoqom.com/gustavo-martinez-insto-al-cumplimiento-estricto-de-las-ordenanzas/

¿Porqué Inspección General no clausuró ni labró actas en la fiesta del 25 en el Parque de la Democracia?

El 25 de diciembre, en uno de los quinchos del Parque de la Democracia se realizó una fiesta con elevadísimo volumen, se vendían bebidas alcohólicas y presumiblemente, se cobraron las entradas. Ante el reclamo de vecinos, acudió personal municipal de Policía Comunitaria y Ruidos Molestos, este último realizó el acta correspondiente por el elevado volumen, pero el señor Quintana, de la dirección de Inspección General halló todo “normal”, como si el lugar tuviere las habilitaciones correspondientes para realizar un evento masivo, cumpliendo las condiciones de seguridad, sanitarios y cantidad de personas adecuadas.

¿Porqué Praia Bar, habilitado como tal, funcionó tantos meses como local bailable?

Si no fuera por una denuncia impulsada por dos particulares, el local bailable Praia Bar, ubicado en Perón 465, aún estaría funcionando como un espacio habilitado para “bar y grill” tanto por el municipio de Resistencia como por Bomberos Voluntarios. Sin embargo, los fines de semana no servían comida, no había mesas en las veredas y la música empezaba a sonar estridente desde las 3 hasta pasadas las 6 de la mañana.

En ese local, Ruidos Molestos, también confeccionó diferentes actas por superar los decibeles permitidos pero la dirección de Inspección General nunca clausuró el local que NO tenía habilitación ni reunía las condiciones para funcionar como un local bailable.

¿La recaudación sería a modo personal o para quién?

Como ejemplo, cabe destacar que una prestigiosa comunidad que trabaja para rehabilitar personas con adicciones, tuvo que recurrir al propio intendente Gustavo Martínez, para lograr la habilitación como “hospital de día”, siendo que se trata de un espacio mucho más útil y con fines más sublimes que un boliche bailable.

Por último, es poco creíble que estos “errores” u “omisiones” en los controles, por parte de Inspección General del municipio de Resistencia sean casuales. Si existe una orden explícita por parte del ejecutivo municipal de Resistencia, si están las ordenanzas y normativas, porqué existen están excepciones. Casi nadie podría imaginar, sino que es a cambio de un beneficio económico.

Imágenes: Tránsito Prensa

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