Donaciones de mujeres privadas de su libertad para niños y niñas del Hospital Pediátrico

Tejidos realizados a mano por mujeres privadas de la libertad fueron entregados como regalos a familiares de niñas y niños internados en el Hospital Pediátrico de Resistencia. De la actividad participaron la subsecretaria de Derechos Humanos de la provincia, Nayla Bosch junto a la defensora general adjunta, Gisela Gauna Wirz; el director del Servicio Penitenciario de la Provincia, Juan José Pedroza; el director del nosocomio, Hugo Ramos y la subcomisaria Nadia Soledad Gómez, jefa de la Alcaidía de Mujeres de Resistencia.

En primer lugar, las autoridades estuvieron en la Alcaidía de Mujeres donde dialogaron con las internas, vieron los regalos y recorrieron las instalaciones. A su vez, estuvieron en la huerta y el vivero que trabajan las mismas internas. Luego se dirigieron al hospital Pediátrico donde fueron recibidas por el director y el co-director Alejandro Benítez., para realizar la entrega de las manualidades a los familiares de los internados.

“Mujeres privadas de la libertad tejieron con sus propias manos escarpines, distintos elementos de lana para los niños y niñas que se encuentran en el Hospital Pediátrico para donarlos en este momento tan difícil para todas y todos”, destacó la subsecretaria Nayla Bosch. Se trata de una actividad articulada entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial: “La articulación es un puente para acercar el trabajo que realizaron las mujeres privadas de libertad en una actitud de cuidado de respeto de cariño hacia los niños y niñas que se encuentran en el hospital, como así también hacia las madres que cuidan de ellos todos los días”, concluyó la funcionaria provincial.

“Un día especial”

A su turno, el director del hospital Pediátrico calificó a este día como “especial”, ya que se recibieron  de mujeres privadas de la libertad “un gesto muy noble”. “Estamos agradecidos porque también es una pequeña caricia para el alma para todos nosotros en estos días que estamos con tanto trabajo en esta pandemia. Realmente es un cariño enorme que esta gente haya extensivo a todos nuestros internados”, reflexionó Ramos.

Los familiares de los internados al recibir estos regalos se sorprenden, porque recibirlos en una institución hospitalaria suena como raro. La gente que vino explicó cómo se realiza todo esto, quiénes lo realizan y el cariño que ponen. Entonces la gente percibe todo eso y realmente nos pone muy felices y contento”, cerró.

La iniciativa

A su turno, la defensora general adjunta recordó que la iniciativa de las privadas de la libertad de la Alcaidía de Mujeres de Resistencia surgió también en el transcurso de la pandemia “como una manera de extender la mano hacia la sociedad y demostrarle que ellas, pese a su situación, también pueden darse cuenta del dolor ajeno y brindar su apoyo a través de estos pequeños presentes”. Esta misma situación se repitió días atrás con el proyecto solidario del Complejo II de Presidencia Roque Sáenz Peña. “Ahora las chicas decidieron hacer sus donaciones al Hospital Pediátrico todo fruto del trabajo de sus propias manos”, finalizó Gisela Gauna Wirz.

Por último, el director del Servicio Penitenciario Provincial, Juan José Pedroza aseguró que las personas privadas de la libertad realizaron un trabajo en tiempos de pandemia “para dar también felicidad a otras personas”. “Como programa propusieron realizar tejidos para los chicos del Pediátrico. Agradecemos la propuesta de hacer llegar estos elementos a quienes están necesitando y están internados”, concluyó.

En primera persona

Natalia y Miriam son dos de las mujeres privadas de la libertad y que forman parte de esta iniciativa solidaria. “Somos muchas chicas las que realizamos los tejidos y aprendimos acá en un taller”, cuenta Natalia. Y agrega: “Nos llena de satisfacción, ya que al entrar a este lugar todos se olvidan de nosotras, sin embargo nos satisface ayudar a niños porque son los que más necesitan. Soy mamá tengo un bebé y me gustaría que hagan lo mismo por él”.

A su lado, Mirian asegura que es una experiencia “muy linda”, porque lo básico “es ayudar a los niños que necesitan en esta pandemia”. “Me anoté en el proyecto porque me gusta hacer y colaborar; hice gorras y escarpines, es una experiencia muy linda compartiendo con los que más necesitan”, agregó. Así cerró: “Como abuela y mamá, me gustó tejer para los demás. Siento que estamos colaborando y mucho, porque lo poquito es mucho para nosotras. Se formó un grupo muy lindo y si podríamos lo haríamos para cada niños, que sea para todos”.

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